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Olmeda de las Fuentes

El señorío de la Olmeda y el complejo industrial de Nuevo Baztán

El señorío de la Olmeda y el complejo industrial de Nuevo Baztán

Los marqueses de La Olmeda

Olmeda contó con su propia jurisdicción durante un siglo, pero ciertas dificultades económicas obligaron a sus vecinos a vender el municipio el 23 de febrero de 1683 a Fernando Antonio de Loyola. Que recibió del Rey el título de Marqués de la Olmeda, con carácter vitalicio, y que no fue transmitido al resto de compradores.

Hubo un segundo marqués de La Olmeda Ignacio de Loyola y Oyanguren, hijo del primero y de Alfonsa de Oyanguren Vallecilla y Velasco. Destacó en el s. XVIII como crítico literario. Firmaba sus obras con el pseudónimo Tomás de Erauso y Zabaleta. No existe constancia de que estuviese alguna vez en Olmeda.


Juan de Goyeneche Señor de la Olmeda

Juan de Goyeneche y Gastón nació el 12 de octubre de 1656 en Arizcum, perteneciente al Valle del Baztán en Navarra.

Muy bien situado en la corte fue tesorero de la segunda esposa de Carlos II Mariana de Neoburgo y después de la guerra de sucesión y el cambio de dinastía continuó siendolo con María Luisa de Saboya e Isabel de Farnesio, esposas de Felipe V. Así pues, tres reinas, dos reyes y las dinastías de los Austrias y Borbones coincidían en reconocer su valía.

Se hizo cargo de la Gaceta de Madrid, a partir de su segundo número el 2 de abril de 1697. Hasta 1711 Goyeneche tuvo el monopolio de la prensa escrita, en virtud de una Real Cédula otorgada por Felipe V el 22 de octubre de 1701.

Pero con toda seguridad la obra más emblemática y emprendedora de Juan de Goyeneche, es el complejo industrial desarrollado en Olmeda de la Cebolla en plena Guerra de Sucesión, en el lugar llamado “Monte de Acevedo” y posteriormente Nuevo Baztán. Este lugar acabó segregándose de La Olmeda. Esto nos muestra la verdadera dimensión del navarro, una personalidad innovadora y emprendedora, nada conservadora, lejos del sentir de la nobleza de la época.

En 1705 las 4500 fanegas donde construiría el proyecto industrial de Nuevo Baztán, al marqués de La Olmeda Fernando Antonio de Loyola. 

La espectacular transformación del término municipal de La Olmeda se inició alrededor de 1709, con la construcción de un palacio a cargo de José Benito de Churriguera, en el “Monte Acevedo” o “Bosque de Acevedo”. Un conjunto urbano de nueva planta, que estaría terminado en 1713. Evocando a sus orígenes navarros lo llamó Nuevo Baztán.

El motivo por el cual Goyeneche inició este proceso industrial tiene que ver con la guerra de sucesión tras la muerte de Carlos II. Debido a la disputa por el trono entre Felipe de Anjou con el apoyo de su abuelo, el rey de Francia Luis IV y el archiduque Carlos con el apoyo de su padre, el emperador Leopoldo I de Austria. El cardenal Portocarrero logró, poco antes de morir Carlos II, un testamento a favor de Felipe de Anjou, con la idea de evitar la división del imperio español.


La fábrica de paños finos y el complejo industrial

Fabrica-de-TintesDesde el primer momento Juan de Goyeneche se comprometió con Felipe V y contribuyó a la financiación de los gastos ocasionados por la Guerra de Sucesión. En 1702 sufragó la flota española para la defensa de la bahía de Cádiz contra la armada inglesa. También ayudó económicamente al aprovisionamiento de las tropas y cuando el apoyo de Luis XIV empezó a decaer y parecían agotarse las fuerzas del joven candidato, levantó a su costa una fábrica de paños en 1710 para abastecer de uniformes al Almacén General de Vestuarios para la Tropa, evitando así que tuvieran que importarse de Francia. Instaló la fábrica en la Olmeda, en donde ya existían telares.

A los 5 telares iniciales que había en La Olmeda se paso a 12 en 1713, a 26 en 1718, y a 32 un año después. Los paños eran de tanta calidad que los regimientos demandaban los paños de La Olmeda.

La industria de paños alteró la fisonomía de La Olmeda, un notable cambio en su estructura socioeconómica debido al aumento de la oferta de empleo, incremento de la renta, la calidad de vida y de la población con más de 800 habitantes. Fue el momento de máximo esplendor de La Olmeda.
En La Olmeda se siguieron fabricando paños hasta principios del siglo XX, paños burdos y de poca cantidad.

La Guerra de Sucesión española terminó con los tratados de Utrecht en 1713 y Rastadt en 1714, en los que se ratifica la victoria del candidato Borbón que pasó a ocupar el trono español con el nombre de Felipe V.  

Juan de Goyeneche compró el Señorío de La Olmeda, en escritura fechada el 8 de octubre de 1714 a los marqueses de La Olmeda, Fernando Antonio de Loyola y su esposa, Alfonsa de Oyanguren Vallecilla y Velasco, la operación se cierra en 67.000 reales de vellón.

A partir de 1714 se convirtió en el señor de La Olmeda, e inició un complejo industrial alrededor del palacio con un programa para la reindustrialización y la repoblación de la comarca. Para ello siguió las teorías del Ministro de finanzas del rey Sol Jean Baptiste Colbert.

Además de la fábrica de paños finos, y la de antes y gamuzas, Juan de Goyeneche fundó en 1715 una fábrica de sombreros de munición y otros artículos textiles. Además de una tenería para abastecer a la tropa. Poco a poco fue instalando otras manufacturas (aguardiente común y endaya, agua de la reina de Hungria, cerería, confitería, fábrica de papel y de cristales ordinarios, zapatería, productos para tejidos de seda, pañuelos, colonias, entr otras) Se extendieron por la comarca, siendo un complejo que rebasaba el carácter localista, abarcabaLa Olmeda, Ambite, Orusco, Illana, Almonacid, Villanueva de Alcorón, etc...

Palabras de Felipe V "Si tuviera dos vasallos como Goyeneche, pondría muy brevemente a España en estado de no depender de los extranjeros, antes reduciría a éstos a depender de España".

Durante diez años el éxito de tan grande empresa parecía asegurado, pero el proyecto estaba muy ligado a su fundador; este hecho, unido al cambio de política del gobierno en el que se establecían las reales Fábricas que hicieron la competencia a las de iniciativa privada, acabaría con él. Así, antes de morir en 1735, “el navarro pudo ver cómo se desvanecía su sueño, al iniciarse en los años veinte un proceso de decadencia que culminaría, varios años después, con la quiebra de las fábricas, el éxodo de los operarios y la extinción definitiva del trasiego comercial”.

A su muerte La Olmeda pasó a manos de su primogénito, Francisco Javier de Goyeneche, que a su vez moriría en 1748 sin descendencia, por lo que el señorío de La Olmeda pasa a su hermano Francisco Miguel, Marqués de Belzunce y Conde de Saceda. Con él la fábrica tendrá un nuevo impulso, pero volvería a recaer antes de su muerte, a finales de 1762.


Creación de la parroquia de San Francisco Javier de Nuevo Baztán

Palacio-Nuevo-Baztan(1)Cuando el complejo industrial se encontraba en su máximo apogeo, y con una elevada población en Nuevo Baztán. Juan de Goyeneche se da cuenta de que es necesario convertir la iglesia particular del palacio en una parroquia para que los vecinos y trabajadores puedan cumplir con el culto.

Y así en 1721 se inició un pleito entre Juan de Goyeneche; señor de La Olmeda, y  Julián González; cura de La Olmeda.

Se dirigieron al arzobispado de Toledo y al Papa alegando las dificultades existentes para asistir a los oficios. Las razones que aduce para tal segregación hacen referencia a las dificultades del camino; ya que en verano es muy caluroso y en invierno esta embarrado, el riesgo de  que el cura no llegase a tiempo para asistir a un enfermo, las cuestas y los desniveles que hay impiden que se oigan las campanas y el reducido tamaño de la iglesia.

El 22 de julio de 1723 el Papa Inocencio XIII concede la construcción de la parroquia y le autoriza a nombrar párroco.  Juan de Goyeneche nombra cura de la parroquia de San Francisco Javier a Juan Domingo Sánchez el 5 de octubre de 1723. El 7 de este mismo mes es confirmado por el arzobispo de Toledo, el 9 de octubre se ofició la primera misa, y el 10 de este mes se hizo una procesión solemne. En este día se celebra la fundación de Nuevo Baztán.

El cura de La Olmeda Julián González, no se da por vencido y continúa el pleito. El 19 de octubre de 1726 se dará por terminado definitivamente.

En definitiva, diez años después de estar terminada la iglesia y nueve desde que Juan de Goyeneche adquiriera el señorío de La Olmeda, se produce la segregación, por lo que no parece que fuera una prioridad del navarro.

La lucha por la emancipación de la parroquia de Nuevo Baztán, es un hecho clave para la independencia y segregación civil respecto de la villa de La Olmeda.

En la segunda mitad del siglo XX el conjunto monumental estaba muy degradado, por lo que salió a subasta pública en 1985 en la que lo adquirió Banesto, y lo cedió a la Comunidad de Madrid en 1989. Una parte de el fue restaurado, con la intención de realizar un museo etnográfico de la Comunidad de Madrid, pero finalmente se realizó un centro de interpretación de Nuevo Baztán.


Caso de los agotes

Se ha dicho de Juan de Goyeneche que hizo Nuevo Baztán para liberar de los agotes de la marginación que sufrían los residentes del Valle del Baztán, sobre todo los del barrio de Bezote de la circunscripción de Ariscum. Este tema no puede aclararse de manera integra. 

Los agotes eran un grupo marginado, que estaban separados de todo trato con la gente, vivían en barrios separados y tenían prohibido mezclarse. Eran despreciados y perseguidos, incluso a nivel religioso. En el Valle del Baztán se notaba más porque todos los vecinos menos ellos eran hijosdalgos y podían poner sus escudos nobiliarios en las fachadas. A los agotes en cambio para distinguirlos a distancia, se les obligaba a llevar en la espalda una señal en forma de pie de pato y de color rojo. En la iglesia ocupaban un lugar aparte y entraban por una puerta pequeña.

No se sabe muy bien el origen de esa marginación, descendientes de los godos que se asentaron en el norte, arrianos, descendientes de leprosos etc.

Sin embargo, también existen testimonios que nos hablan muy bien de ellos. Destacaron como artesanos, carpinteros y poetas.  Sobre todo en las labores con piedra y madera,  y puede que esta sea la razón de que Goyeneche los trajera, aunque parece que no se quedaron. Eran laboriosos e industriosos, además de destacar su actitud pacífica. Tenían alma de músicos, eran los txistularis, tamborileros y bertsolaris de las tierras navarras.

Por otra parte Pío Baroja habla de que el que trajo a los agotes era un Goyeneche Conde de Saceda  El cual era el segundo hijo de Goyeneche, Francisco Miguel, que se hizo cargo del señorío en 1748, en este caso se piensa que no se creo Nuevo Baztán para traer a los agotes.

Las anteriores dudas planteadas se pueden resolver con el análisis de los apellidos que hizo Eusebio Bartolomé en su libro "Nuevo Baztán: Un caso histórico singular "en el que no figuran apellidos navarros en Nuevo Baztán en 1722.